Categoría:
Río celebra la clausura de su designación como Capital Mundial del Libro y anuncia los legados que dejará en materia de cultura y artes la ciudad.
Publicado el 14/04/2026 - 18:10 | Actualizado el 14/04/2026 - 18:38
El título, otorgado por la UNESCO, reconoció la relevancia de la ciudad en la formulación de políticas públicas para fomentar la lectura. - Iago Campos/Ayuntamiento de Río El Ayuntamiento de Río de Janeiro celebró este martes 14 de abril una ceremonia en el Museo del Mañana para clausurar las actividades desarrolladas durante el año en que Río fue Capital Mundial del Libro. Este título, otorgado por la UNESCO, reconoció la relevancia de la ciudad en la formulación de políticas públicas para fomentar la lectura y su importancia fundamental en el panorama literario mundial.
Río de Janeiro no consideró el título de Capital Mundial del Libro como un trofeo, sino como un motor para las políticas públicas. A lo largo de este ciclo, fortalecimos la red de bibliotecas, ampliamos el apoyo a proyectos de promoción de la lectura, descentralizamos acciones, llevamos la programación a diferentes territorios, apoyamos bibliotecas comunitarias, ferias, festivales, autores, editores, librerías y nuevas formas de mediación literaria. Pero todo esto, para mí, apunta en la misma dirección: la institucionalización de la lectura como una política a largo plazo —destacó el alcalde Eduardo Cavaliere.
Al evento asistieron el secretario municipal de Cultura, Lucas Padilha, el coordinador del proyecto Capitales Mundiales del Libro de la UNESCO en París, Paulo Guayasamim, y la coordinadora de Cultura de la UNESCO, Isabel de Paula.
«Río, Capital Mundial, no ha terminado, no tiene fin. Continúa dondequiera que haya un lector, en la literatura y en el sueño de construir una ciudad que considere su conocimiento su mayor activo», declaró el secretario de Cultura, Lucas Padilha.
La principal homenajeada del evento fue la escritora Ana María Gonçalves, la primera mujer negra en ingresar a la Academia Brasileña de Letras.
En esa ocasión se entregó el informe final de actividades correspondiente a los últimos 12 meses. Cinco escritores participantes en el programa Río de Escritores representaron a los 70 autores reconocidos por esta iniciativa de apoyo sin precedentes, integrada en la Política Nacional Aldir Blanc (PNAB), impulsada por el Gobierno Federal, el Ministerio de Cultura y la Alcaldía de Río de Janeiro.
— Al convertirse en la primera Capital Mundial del Libro en lengua portuguesa, Río de Janeiro contribuye a que el programa de la UNESCO tenga un impacto aún mayor a nivel global. Durante más de dos décadas, las Capitales Mundiales del Libro han fortalecido las políticas de lectura, ampliando el acceso a los libros en territorios vulnerables, impulsando la economía creativa y creando redes de cooperación internacional. Cada ciudad contribuye a un movimiento global que reconoce el libro como un instrumento para la inclusión, la diversidad y el desarrollo humano. Y Río de Janeiro, al completar su ciclo, pasa a formar parte de esta red internacional de ciudades comprometidas con la cultura escrita —declaró Isabel de Paula, Coordinadora de Cultura de la UNESCO.
Como legado de ese período, miembros de la sociedad civil presentaron un Plan Municipal de Lectura, con sugerencias de políticas públicas e iniciativas para fomentar la lectura en el municipio. En la misma ocasión, se inauguró la Librería Janela, la primera librería instalada en un centro cultural de Río de Janeiro.
Biblioteca del Conocimiento
El principal legado de Río de Janeiro como Capital Mundial del Libro, la Biblioteca del Conocimiento, fue objeto de nuevos detalles durante el evento. Diseñada por Francis Kéré, ganador del Premio Pritzker, la instalación ocupará más de 40 metros cuadrados y se convertirá en uno de los principales referentes culturales de la ciudad en las próximas décadas.
La Biblioteca del Conocimiento no será un centro cultural más. No será simplemente una biblioteca en el sentido convencional. Nace con una ambición mayor.
Ella será un símbolo de la ciudad que queremos construir: una ciudad que reconoce que el conocimiento no tiene una sola forma, que la lectura no se limita a un solo medio, que la inteligencia de un pueblo también reside en la oralidad, en la memoria, en la experiencia, en el arte, en el territorio y en el patrimonio cultural que abarca generaciones —concluyó el alcalde—.








